Andino | Perú | 1 kg

58,50€
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Hay cafës que hablan de altura, de tierra y de manos que trabajan con paciencia.

Andino nace en Cajamarca, Perú, a 1.700 metros de altitud, en una zona donde el cafë forma parte del paisaje y de la vida cotidiana de muchas familias productoras. Es un cafë de proceso natural, elaborado con variedades Caturra y Catuaí, que expresa con claridad el carácter dulce y frutal de su origen.

En taza encontrarás una sensación amable y golosa, con notas que recuerdan al sirope de manzana, la uva madura y el pan de malta. Un perfil dulce, con cuerpo medio y un final que invita a seguir bebiendo sin prisa.

Este cafë forma parte de un proyecto de compra directa, pensado para cuidar tanto la calidad de la taza como la relación con quienes lo cultivan.

Prepáralo con calma, deja que sus aromas se abran poco a poco y disfruta de un cafë peruano con alma de montaña.

 

País,Perú
Región,Cajamarca
Cata,Perfil dulce y frutal, con notas que recuerdan al sirope de manzana y a la uva madura, acompañadas por un fondo suave de pan de malta. Un cafë amable, goloso y equilibrado, con cuerpo medio y un final agradable.
Variedad,Caturra y Catuaí
Proceso,Natural
Altitud,1.700 m s. n. m.

 

Preguntas Frecuentes

El cafë de especialidad son granos de cafë de la especie arábica, cultivados bajo condiciones específicas, seleccionados cuidadosamente y procesados con máxima atención al detalle para resaltar sus variados perfiles de aroma y sabor.

Lo molemos en el momento de preparar tu pedido y con la molienda adecuada a la cafetera que nos indiques. Así lo recibirás recién molido y al abrir la bolsa apreciarás todos sus aromas.

El grado de tueste es un factor clave y decisivo para apreciar todas las propiedades y cualidades de un buen cafë. Cada cafë es diferente, por eso, nuestro maestro tostador ajusta con cuidado el grado de tueste que mejor destacará sus propiedades y todas sus cualidades.

No, en nada. El café comercial suele ser de la variedad robusta, estar tostado desde hace meses y en exceso, casi "quemado", y si además es torrefacto, le han añadido azúcar durante el proceso de tueste. El resultado es un café muy amargo, tan amargo que es habitual tener que añadirle azúcar para ser capaz de beberlo.